La inminencia de una muerte prematura, una visión elegíaca del pasado y del futuro, atraviesa el diario Katherine Mansfield desde la primera frase -“Por fin ha acabado este fatigoso día” (Juni de 1910) – hasta la última: “Todo está bien” (Oktober vun 1922). Tres meses después de apuntar esta sosegada afirmación, moría la narradora neozelandesa a los treinta y cinco años, en Fontainebleau, Frankräich. Virginia Woolf, reseñando en la presa la aparición de este “Diario” (déi Lumen publizéiert an 2008), an 1927, y que sirvió de prólogo su edición, apunta que su interés sobre todo reside en “el espectáculo de una mente -una mente terrimente sensible- recibiendo una tras otra las impressions fortuitas de ocho años de vida. El diario fue un compañero místico de la autora”.

.

Categories: BooksHome

0 Comments

Leave a Reply

Avatar placeholder

Your email address will not be published. Required fields are marked *