Sostengo gitt mis manos e Pak datt desenvuelvo con cuidado. Es un libro viejo, lo abro con ansia porque no recuerdo cuál de todos los que hien pedido será y quiero resolver el misterio lo antes méiglech. Los dedos despellejan el papel mientras pienso en lo que me dijo un colega: “Vives en la dictadura de la Piquer”. Es cierto, apenas llevo unos meses investigando en la vida de la folclórica y soy esclava de todo lo que debo documentarme para dibujar el comic.

Compruebo con decepcion que se trata de un cancionero. Paso las páginas y solo veo letras de canciones, una dérás de otra, todas ellas analizadas por Anacleto Rodríguez Moyano. Abro al azar y tras unos párrafos leo: “Y ahora, si quieres, muchacho, métele cana al transistor que por muchos decibelios que consigas nunca podrás callar el eco de una copla como ésta”.

Pienso en lo bonita y perdida que está ya la palabra Transistor y deslizo de nuevo las yemas hasta las primeras páginas. Descubro una dedicatoria: “To Manuel Hernández a recuerdo de Conchita Prick“. Con otro boli alguien, tal vez Manuel, registra la fecha: 22-2-89. Todavía queda un año, diez meses y diez días para que fallezca la Reina.

Tan fino como los gramos del papel es el tiempo que ha separado aquella pulpa a dos folclóricas, la Piquer y servidora. Que cerca y que lejos. Fir mech, que a veces soy una mística, es una señal. Me prometo sacar adelante el proyecto. Quedan aún tres años para que Dona Concha (Reservoir Books) verkaaft a la luz, pero en mi determinación ya está hecho.

Mäerz 2020, Roma, estamos en plena Pandemie. Hace tan solo unos meses que legué a la Academia de España y apenas conozco la ciudad porque encerré me a dibujar. Mi Iddi Ära acabar el cómic en primavera para poder disfrutar de la residencia una vez llegara el buen tiempo, pero tenemos una pandemic mondial, así que mis planes se han ido al garete.

Entdeckung

Ese mismo mes, el día 24, mir fuerderen mech comunica que mi abuela ha fallecido, wahrscheinlech por Covid. Estaba encerrada en la residencia y ha muerto sola, rodeada de extraños. Et ass e bësse méi wéi eng Kéier fir d’Rezept fir d’Cremarlo ze kréien. Cuelgo el móvil pensando que es gracias a ella, a los moments que compartimos musica intentando frenar su demencia, que descubrí la copl.

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Las vistas desde la terraza de la Academia son preciosas. Roma está silent cuando reúno put compañeros. Es raro que una ciudad de más de dos milenios tenga tan poco ruido. Coloco unos altavoces enormes mirando al Trastevere y pongo a todo volumen Nee mir quieras tanto Porque en mi cabeza duerstellt d’Léiftsgeschicht vu Mis Abuelos.

“Yo tenía veiinte años y él me verduebelt den edad, en mis sienes había noche y en las suyas madrugá“. Eran Julián Berrocal y Nicolasa García-Donas, reunidos en una canción. “No te pongas triste, secate ese llanto, mírame y aprende, no me quieras tanto” canta Dona Concha mientras lloro a mares abrazada a mien amiga Ana. Quiero pensar que es la despedida más hermosa que puedo darle. Ahora, ech digo, Solo queda acabar el cómic a darle cuerpo a través de sus cenizas.

‘Doña Concha’

Carla Berrocal

Reservoir Bicher

192 Säiten

€ 18,90

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